Cómo debe estar distribuida la oficina perfecta

Una oficina es la cara visible para los clientes de toda empresa: el lugar que les causa una primera impresión sobre cómo se trabaja y cómo es el trato de cara al público. Por ello, una reforma de oficinas en Barcelona o en cualquier otro lugar donde el diseño y la contemporaneidad son factores tan importantes, no se debe llevar a cabo de cualquier forma: distribuciones cómodas a la par que elegantes son claves para sorprender y acertar desde la primera impresión.

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Imagen: dsignio.es

Espacios diseñados para cada persona

Una oficina es un lugar donde tiene cabida todo tipo de personal, por lo que lo primero que debemos tener presente a la hora de distribuirla es hacerlo acorde al organigrama empresarial: el diseño de una oficina se debe adaptar a los empleados y nunca al revés.

Para ello, la clave está en integrar a la par que se separa. Esto pude sonar a una contradicción en toda regla, pero de lo que se trata es que cada departamento esté delimitado sin que por ello se aísle ni se “esconda”.

Soluciones como las mamparas de cristal, tabiques móviles y otros elementos de separación que aporten intimidad cuando se necesita (sala de reuniones, zona de directivos etc.) sin que ello rompa con la sensación de espacio abierto, resultan soluciones muy recomendadas en empresas que quieran transmitir una filosofía de transparencia y comunicación.

Soluciones innovadoras

Pensar en una pared como única forma de separar espacios es delimitar el concepto y abandonando la capacidad de innovar y sorprender: la pintura y la solería nos puede ayudar a servir como elementos distintivos sin necesidad de tener que separar estancias y perder tanto la sensación de apertura como la posibilidad de transitar cómoda y libremente por la oficina.

El uso de suelos de diferentes colores o incluso tipología no sólo nos sirve para delimitar espacios sin separarlos, sino para hacerlo acorde a la función en la que en ellos se va a llevar a cabo. Por ejemplo, una tarima de madera puede servir para alzar la zona directiva y con ello poder tener una mejor visibilidad del resto de la oficina sin resultar agresivo, y soluciones como moquetas o alfombras aportan calidez en zonas destinadas a la relajación o al descanso.

       Identidad corporativa en todo momento

 

Todos los elementos de la oficina deben ser funcionales a la par de no resultar agresivos ni transmitir sensaciones de agobio ni a clientes ni a empleados, pero sin perder la perspectiva en todo momento de que se está en una oficina de X empresa.

Para ello, colores neutros o cálidos, que no resulten demasiado chillones, deben prevalecer sobre cualquier otro para transmitir calma mientras se trabaja. El blanco es una opción segura para esta función pero no la única: maderas, elementos acristalados, uso de vinilos decorativos y presencia continua del logo de la empresa sirven para aportar notas de color.

Por último, no debemos descartar el uso de colores extravagantes en algunas zonas (no en todas), ya que el juego que aportan estas gamas cromáticas según para qué función dentro de la colorterapia (uso de colores para la creación de sentimientos concretos), nos ayudan en el caso de lugares donde queramos que se proyecte mayor alegría y sensaciones de euforia.

La clave de todas estas pistas decorativas y en cómo distribuimos la oficina acorde a los elementos está en saber entender el mensaje que se quiere transmitir como empresa e imprimirlo a cada rincón.

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